lunes 2 de febrero de 2009

No es un diario.

Resultó ser que soy pésimo envolviendo regalos. Pese a toda la prolijidad adquirida, al gustito de hacer las cosas despacio y ejerciendo la mínima presión en la punta de lo que sea, no puedo componer los bordes cortos de mis libros para regalo. Las detesto, hombreras azul marino.

Tamaño bochorno, que pasada la medianoche (uhuhu los lobos), estoy envolviendo mis propios libros con los clasificados del día. Torre gris, torre de torres grises, aún no las alcanzo y mezclarán mis mejillas mañana en el mostrador.

Busqué cómo envolver regalos en google (no tengo argumentos). No encontré instrucciones matemáticas, sino 'El Arte de Envolver Regalos' en la página de la librería con la que intercambio felizmente mi fuerza de trabajo. Y puede ser suyo por 59 pesos argentinos.

Pero sí encontré ésto:
URGENTE
¿Cómo envolver un libro de forma MUY original? Necesito envolver un libro, pero no quiero que sea una envoltura original.
Necesito sugerencias, por favor. El libro es de 36 x 30cm.

Pues mira, regularmente yo lo que hago es buscar algo que se adapte al regalo. Por ejemplo en tu caso, siento que yo lo que haría sería meterlo en una caja de cereal. Pero real, que en verdad sea la caja que traía el cereal. Déjame decirte que yo he regalado hasta camisas en envolturas de galletas,
botes de leche, o chocolate, y al principio sí se desconciertan cuando ven que les llegas casi con la despensa, pero ya cuando lo abren es una grata sorpresa. ¡Ojalá te guste! ¡Suerte!